26/6/09

Entre "no me olvides" me dejé nuestros abriles olvidados en el fondo del placard del cuarto de invitados; eran tiempos dorados, un pasado mejor. Aunque casi me equivoco y te digo poco a poco: no me mientas, no me digas la verdad, no te quedes callado, no levantes la voz ni me pidas perdón. Aunque casi te confieso que también he sido una perra compañera, una perra ideal que aprendió a ladrar y a volver al hogar para poder comer. Flaco, no me claves tus puñales por la espalda tan profundo; no me duelen, no me hacen mal. Lejos en el centro de la tierra las raíces del AMOR donde estaban quedarán.