18/10/09

Me acobardó la soledad y el miedo enorme de morir lejos de ti. Que ganas tuve de llorar, sintiendo junto a mí la burla de la realidad; y el corazón me suplicó que te buscara y que te diera mi querer. Me lo pedía el corazón y entonces te busqué creyéndote
MI salvación.